Lo que aprendimos rediseñando una web con más de 10 años: errores, sorpresas y grandes resultados

aprendimos rediseñando una web. Nuestros errores, sorpresas y resultados

A lo largo de los años, he tenido la suerte de trabajar en un montón de proyectos, pero algunos de ellos realmente me dejan lecciones que vale la pena compartir. Este es el caso de una web que nos llegó recientemente. Tenía más de 10 años de vida y, aunque nunca había dejado de funcionar, claramente necesitaba un cambio. Este rediseño fue una verdadera aventura, llena de sorpresas, aprendizajes y, por supuesto, resultados increíbles.

Te voy a contar cómo fue todo el proceso de rediseñar esta web, los errores que encontramos en el camino y, lo más importante, lo que aprendimos que puede ayudarte si estás pensando en actualizar tu sitio.

El punto de partida: una web congelada en el tiempo

Cuando empezamos a analizar la web de nuestro cliente, sabíamos que teníamos un gran desafío por delante. Era como si la web hubiera quedado atrapada en el pasado. Y no me refiero solo al diseño (aunque eso también), sino a todo lo que lo rodeaba.

Lo primero que notamos fue que estaba utilizando una versión muy antigua de WordPress. Algunos plugins ya no estaban actualizados y otros simplemente no eran compatibles con la versión de PHP que el servidor estaba usando. Eso, por supuesto, generaba vulnerabilidades y problemas de rendimiento.

A nivel de diseño, el sitio no era responsive. Esto significa que no se adaptaba a dispositivos móviles, lo que hoy en día es un error garrafal. Si piensas que con una web de escritorio es suficiente, estás perdiendo una gran parte del tráfico. Y no hablemos de las imágenes pixeladas y las tipografías anticuadas, que no hacían justicia a la imagen del negocio.

Errores que vimos (y vemos muy a menudo)

Lo más curioso de todo fue que, aunque la web funcionaba, había detalles que claramente no estaban funcionando como deberían. Algunos de los errores que encontramos son bastante comunes en webs antiguas, así que seguro que te resultarán familiares:

  • Formularios rotos o mal configurados: Es uno de los errores más comunes. Si no puedes recibir información de tus usuarios o potenciales clientes a través de un formulario, tu web está perdiendo oportunidades.
  • Plugins duplicados: Vimos varios plugins haciendo exactamente lo mismo. Esto no solo es innecesario, sino que ralentiza el sitio y aumenta el riesgo de conflictos.
  • Menús mal organizados y enlaces rotos: La estructura del sitio era desordenada y confusa, con enlaces que no iban a ningún lado. Esto no solo afecta la experiencia del usuario, sino también el SEO.
  • Falta de optimización SEO: No había un solo plugin de SEO instalado, y mucho menos buenas prácticas aplicadas. Eso explicaba por qué el sitio no estaba obteniendo tráfico desde Google.
  • Contenido desactualizado: Al mirar algunas páginas clave, nos dimos cuenta de que el contenido no se había tocado en años. Esto afecta tanto a la relevancia de la web como a su posicionamiento.

Nuestra propuesta de rediseño

Con todo esto en mente, sabíamos que el rediseño debía ser integral, pero también sabíamos que había que dar un enfoque estratégico y práctico. Esto es lo que propusimos:

  • Redefinir la arquitectura web: Comenzamos por organizar el sitio de una manera más lógica, creando una jerarquía clara y mejorando la experiencia del usuario.
  • Diseño responsive y moderno: El diseño tuvo que pasar por una renovación completa, adoptando un estilo visual más actual, limpio y, sobre todo, que funcionara perfectamente en dispositivos móviles.
  • Optimización de velocidad: Cada elemento del sitio fue revisado para garantizar tiempos de carga rápidos. Desde las imágenes hasta los scripts, todo fue optimizado.
  • Aplicación de buenas prácticas SEO: Implementamos los mejores plugins de SEO y comenzamos a aplicar estrategias de contenido que mejoraran la visibilidad del sitio en los motores de búsqueda.
  • Automatización de actualizaciones y mantenimiento: Se configuraron alertas para las actualizaciones de WordPress y plugins, además de instalar una solución para realizar copias de seguridad automáticas.

El objetivo no era solo mejorar el diseño, sino transformar la web en una herramienta funcional que generara resultados tangibles para el negocio.

Qué aprendimos (y tú también deberías saber)

El proceso de rediseño no solo fue una oportunidad para aplicar buenas prácticas, sino también para reflexionar sobre algunos puntos clave. Aquí te dejo lo que aprendí y lo que creo que debería ser un recordatorio constante:

  • Una web no es para siempre: Aunque tu sitio funcione bien en el momento, con el tiempo va perdiendo rendimiento y relevancia. Un rediseño no solo es estético, también es funcional.
  • Lo barato, a largo plazo, sale caro: Usar plantillas y plugins gratuitos o de bajo costo puede parecer una opción atractiva, pero los problemas de seguridad, velocidad y mantenimiento pueden acabar costándote mucho más en el futuro.
  • El contenido es tan importante como el diseño: Un buen diseño solo tiene sentido si el contenido está bien organizado y actualizado. Las webs antiguas a menudo descuidan este aspecto.
  • El mantenimiento web es esencial: Muchos se olvidan de actualizar WordPress, plugins y realizar backups regulares. Esto es vital para la seguridad y el buen funcionamiento del sitio.
  • El rediseño puede ser una oportunidad para replantear tu negocio: Un buen rediseño es la oportunidad perfecta para poner en orden las ideas, pensar en la misión de tu empresa y cómo quieres comunicarla a través de tu sitio web.

Resultados tras el cambio

Aunque el rediseño fue una inversión, los resultados hablaron por sí mismos. A los pocos meses de tener la web operativa, los números empezaron a mejorar:

  • Más tráfico: Gracias a la optimización SEO, la web empezó a aparecer en más resultados de búsqueda.
  • Mejores conversiones: El diseño limpio y organizado permitió que los usuarios encontraran lo que buscaban de manera más eficiente, lo que se tradujo en más contactos y ventas.
  • Tiempo de carga mejorado: La web ahora se carga mucho más rápido, lo que mejora la experiencia del usuario y también ayuda al posicionamiento.
  • Más visitas desde dispositivos móviles: Gracias al diseño responsive, más usuarios pudieron navegar sin problemas desde sus teléfonos, lo que aumentó el tráfico móvil en un 40%.

Si tu web lleva años sin cambios, probablemente no esté funcionando como debería. Un rediseño bien hecho no solo mejora la apariencia, también optimiza el rendimiento, la seguridad y, sobre todo, los resultados. Un sitio web actualizado es una de las mejores inversiones que puedes hacer para tu negocio.

Si tu web necesita un cambio de imagen o no está rindiendo como esperabas, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. En MLG Diseño, estamos listos para ayudarte a dar ese salto y llevar tu presencia online al siguiente nivel.

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Imagen de Carlos Clavero
Carlos Clavero
Apasionado del SEO con más de una década de experiencia en posicionar webs y convertir visitas en clientes

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